Existe una gran paradoja cuando se trata de hablar de discurso de odio: muchas leyes lo prohíben, pero pocas lo definen. Y, aunque pareciera no tener sentido, hay un motivo: empezamos a entender y estudiar el alcance del discurso de odio en gran medida a partir de experiencias históricas brutales: genocidios, crímenes y actos de terrorismo motivados por el odio. Si bien, no todo discurso de odio va a desembocar en actos violentos, estos sí están íntimamente relacionados con el discurso de odio.

Discurso de odio – ¿Cómo lo entendemos?

El discurso de odio desde el modelo de la Pirámide del odio – Liga Anti Difamación

De acuerdo con este modelo, es fundamental entender que el discurso de odio está estrechamente relacionado con el concepto legal de discriminación y con los actos de violencia. Y para que la discriminación se instituya legalmente, primero tiene que estar social y políticamente legitimada, es decir, debe ser percibida como lo normal. Esto lo sabemos a partir del estudio del discurso de odio en relación con actos de violentos, empezó a emerger un patrón común: el genocidio no se realiza en secreto, de un día para otro. Para que pueda surgir una violencia sistemática y generalizada, deben ocurrir otros procesos. Esto se explica con el modelo de la pirámide del odio, de la Liga Anti Difamación (ADL):

“Al igual que en una pirámide, los niveles superiores se apoyan en los inferiores. El prejuicio en cada nivel afecta negativamente a los individuos, instituciones y la sociedad, y a medida que tales comportamientos se intensifican, se hace más difícil enfrentarlos y desmontarlos. Cuando los prejuicios no se controlan, se vuelven ‘normales’ y contribuyen a crear patrones de aceptación de la discriminación, el odio y la injusticia en la sociedad. Aunque no todas las actitudes o actos prejuiciados llevan al genocidio, cada genocidio se ha alimentado de la aceptación de las actitudes y acciones descritas en los niveles bajos de la pirámide”. Fuente:

Pirámide del Odio – Anti Defamation League (ADL)

Pero, ¿y la libertad de expresión?

Pese a que sabemos que la libertad de expresión no ampara el discurso de odio, con frecuencia establecer un límite claro es complicado: Si bien, existen expresiones que claramente incitan a la violencia y son claramente inaceptables, se vuelve mucho más difícil señalar las formas más sutiles, que operan en la base de la pirámide del odio: los discursos que tienden hacia la discriminación y a la deslegitimación de los derechos de grupos protegidos (por eso les hemos llamado, discursos antiderechos). Adicionalmente, organizaciones especialistas en la defensa de la libertad de expresión, como Artículo 19, han advertido que la restricción del discurso, si bien es necesaria en casos específicos, puede ser utilizada y abusada por personas y grupos en el poder para perseguir a sus opositores. Por ello recomiendan abordar con extrema cautela cualquier propuesta para atajar el discurso de odio a través de la prohibición y el castigo, e incluso, por permitir cierto discurso problemático, en aras de maximizar la amplitud de la libertad de expresión, como puede verse en su propuesta de tipología de discurso de odio.

Tipología del discurso de odio desde la perspectiva de la libertad de expresión – Artíuclo19

Para entender mejor las tensiones entre la libertad de expresión y el discurso de odio, recomendamos revisar el Manual de Discurso de odio, publicado por Artículo 19.

Entonces, ¿Qué es el discurso de odio?

Para fines prácticos, partiremos inicialmente de la definición de discurso de odio que propone Artículo 19: 

Pero añadiremos un matiz: para fines de este contenido nos centraremos de manera especial (aunque no exclusivamente) en el discurso antiderechos, que típicamente podríamos situarlo en los segmentos inferiores de ambas pirámides, y no tanto en el discurso de odio más cercano a la incitación y apología a la violencia.

El discurso antiderechos en el espacio digital: 6 elementos para distinguirlo

Como su nombre lo dice, el discurso antiderechos busca legitimar socialmente e incidir en las personas tomadoras de decisión para que plasmen en la ley una visión restrictiva y discriminatoria de los derechos de las personas que son parte de grupos históricamente excluidos. Para identificarlos, proponemos un modelo de “radiografía” con 6 elementos: 

1. Se dirige contra una categoría sospechosa / población vulnerable.

Una gran cantidad de grupos humanos pueden caer dentro de esta categoría. El elemento determinante es la discriminación histórica y sistemática contra estas poblaciones, que puede ir desde la invisibilización hasta la exclusión abierta.

2. Hace uso de una narrativa que tiende a lo dicotómico

Quizás el elemento más característico tanto del discurso de odio como de su pariente cercano, el discurso antiderechos, es que narrativamente se construye una dicotomía esencial que estructura el mundo en dos grupos: un “Otro” en oposición a un “Nosotros”. A la otredad tienen a asignársele características negativas, mientras que al grupo de pertenencia se le asignan características positivas. Adicionalmente puede llegar a utilizar palabras con fuerte carga ideológica para reforzar estas ideas: eufemismos, disfemismos o dog whistles para reforzar este encuadre binario y parcial del mundo.

3. Hace uso de una retórica (textual y visual) que refuerza estas dicotomías

Se estigmatiza, deshumaniza y culpabiliza a uno o varios grupos a través de abstracciones, asociaciones y simplificaciones/ generalizaciones, acusaciones, entre otras. La idea es presentar a un grupo como extraño, moralmente inferior y como una instancia amenazante para el grupo de pertenencia.

4. Emplea un discurso con una fuerte carga emocional.

A veces puede disfrazarse de humor, a veces puede orientarse a provocar indignación, enojo, rechazo o miedo. Un ejemplo claro de este componente son todas aquellos discursos que apelan al pánico moral, con frecuencia haciendo uso de falacias como la de la pendiente resbaladiza: “si ahora se permite X, luego van a pedir Y” (aunque Y tenga poca o ninguna relación con X).

5. Tiene distintos tipos de emisores

Dependiendo del tipo de discurso, sus emisores pueden participar de manera intencionada (estratégica) o no intencionada (casual). 

6. Busca legitimarse y expandirse estratégicamente

El tipo de discurso se ubica en uno de los niveles de la pirámide, pero busca avanzar al siguiente nivel de la misma.

ADVERTENCIA: A continuación, algunos ejemplos de discurso de odio y discursos antiderechos:

¿Por qué funcionan los dicursos antiderechos en los espacios digitales ?

A grandes rasgos, podemos distinguir dos tipos de factores que se relacionan con la efectividad de los discursos antiderechos en el espacio digital, especialmente en redes sociales:

Aspectos técnicos: sesgos algorítmicos

  • Sesgo algorítmico: Ocurre cuándo un sistema informático refleja los valores de los humanos que están implicados en su diseño, así como en la forma en la que se realiza la recolección de datos usados para entrenar el algoritmo. Algo muy imprtante a tener en cuenta es que las plataformas basan su modelo de negocio en la atención y el tiempo que pasamos en ellas.
  • Distorsión informativa: Se produce porque el algoritmo considera nuestras preferencias informativas actuales, lo que refuerza el sesgo de confirmación y los prejuicios que ya tenemos.

Aspectos humanos: sesgos cognitivos

Vía Pictoline
Vía Pictoline

Otros sesgos cognitivos

Efecto de arrastre: Las personas tienden a adherirse a lo que perciben como la opinión mayoritaria.

Emocionalidad: Las personas tienden a racionalizar sus emociones. La emoción viene primero, luego se justifica.

Burbujas informativas: Las personas tienden a consumir los medios informativos (tradicionales o digitales) que coinciden con sus visiones del mundo.

Sesgo de confirmación: Las personas tienden a reafirmar sus puntos de vista a partir de la información que consumen.

¿Qué podemos hacer para oponernos al avance del discurso antiderechos?

Iniciativas que puedes tomar de referencia

No alimentes al troll. La iniciativa @NoLesDesCasito tiene un montón de información útil para entender cómo nuestro casito alimenta los discursos antiderechos.

Tipología: 13 tipos de agresión relacionadas con las tecnologías, Aunque es una tipología de tipos de agresión, es una gran herramienta para entender la importancia de darle nombre a aquello que busca hacernos daño.

Tácticas antiderechos – Antipremio El lado oscuro del Infoactivismo. Análisis de las tendencias de comunicación antiderechos para comprender cómo funcionan y neutralizar su impacto.

  1. Wiki antiderechos; SPLC: identificar actores clave y sus relaciones.

  1. Monitoreo y difusión interna con grupos aliados. (ej. boletín electrónico)

Acciones individuales y grupales ante el discurso antiderechos y de odio

  1. No alimentar al troll.
  2. Contesta el discurso antiderechos. Para no entrar en contradicción con el punto anterior, es funamental aprender a distinguir a primera vista si el interlocutor actúa de buena fé y realmente quiere conocer otro punto de vista o si está acutuando de mala fé y sólo quiere ganar mayor atención y hacerte pasar un mal rato.
  3. Contesta al argumento, no a la persona (debilitar sesgos + no darles más notoriedad a las personas).
  4. Mantén el control de tu propia historia. Evita caer en la trampa de quedar encerradx en la retórica antiderechos. Define la conversación en tus términos: no siempre tiene que ser una confrontación tipo suma-cero.
  5. Sal de tu propia burbuja: toca base con la realidad y conoce otras perspectivas, incluso si no estás de acuerdo con ellas, trata de entender el contexto en el que estas existen.
  6. Si, pese a todo lo anterior, decides interactuar públicamente con un perfil antiderechos, procura responder a conciencia, de manera profunda, no tanto para convencerles a ellos, sino para exponer la carga discriminatoria a las otras personas que estén siendo testigos del intercambio.