En México hubo una movilización de grupos autodenominados “provida” en la sede del Senado mexicano. Los manifestantes pedían… pues, lo de siempre: que se criminalice a las mujeres que abortan. Las cuentas afines se coordinaron con anticipación para impulsar el hashtag #MéxicoEsProvida durante el 3 de septiembre.

A partir de la cobertura en medios y aprovechando las menciones adicionales en Twitter que esto suele significar, las cuentas “provida” lograron que el hashtag #MéxicoEsProvida se hiciera tendencia (TT) en México, cosa que a su vez traería varias reacciones de las que aprendimos mucho.

1. Ser tendencia no lo es todo

Si bien, la estrategia de estos grupos efectivamente provocó que más gente hablara de la manifestación y se subiera a usar el hashtag, notamos un fenómeno curioso que seguramente no estaba en los planes de los promotores iniciales del hashtag: los tuits con más interacciones (y por lo tanto, los considerados más relevantes) eran aquellos que se oponían, criticaban o incluso hacían burla del hashtag.

Para confirmar la hipótesis y despejar dudas, usamos TweetDeck para seguir la conversación y filtrar los tuits más destacados en cuanto a interacciones, con lo que podríamos saber qué posturas dominaron la conversación. Para este momento #MéxicoEsProvida ya rondaría los 20 mil tuits.

Lo que hicimos con TweetDeck fue una maniobra sencilla: añadimos una columna con el hashtag y empezamos a aplicar manualmente algunos filtros. Empezamos filtrando los tuits para que se mostraran sólo aquellos con más de 3 mil likes. A partir de este ejercicio, encontramos que sólo los tuits que cuestionaban, criticaban o incluso hacían una sátira del hashtag eran los únicos que habían superado ese parámetro de interacción:

Bajamos el filtro a 2 mil likes y luego a mil. Siguieron predominando los tuits que “le daban la vuelta” al hashtag:

2. El discurso de siempre, con imágenes nuevas no te hace ser “fresco”

En contraste, los tuits “provida” más destacados no superaron la barrera de los mil likes. Notamos también que tenían algo en común: estaban llenos de, ya saben, el discurso “provida” de siempre. Una diferencia notable es que, ahora en lugar de utilizar como principal recurso gráfico las fotografías descontextualizadas de fetos destazados y ensangrentados, en tiempos más recientes utilizan imágenes de tiernos bebés (curioso, bebés bastante blancos en un país de mayorías morenas) durmiendo apaciblemente. ¿Hola, espíritu del marketing comercial aspiracional y racista, eres tú quien le hace la comunicación a los “provida”?

También sentimos gran alivio al constatar que en ningún lado relevante de la conversación figuró el recurso de impostar cartas de “un bebé a su mamá”. Ya saben, esa donde el embrión tiene voz de señor de 40 años que aspiró helio, que a mucha gente nos obligaron a ver en la escuela o la clase de religión, tan gastado ya que podemos encontrar una nada despreciable cantidad de memes de “épale, épale, mi piernita!”.

Con todo, la retórica del embrión como un lindo-bebé-indefenso-en-potencia sigue siendo el favorito entre las personas opositoras al aborto:

3. Los materiales tipo “activación de campaña comercial” no bastan para que tu mensaje la rompa en redes

Éste es un buen ejemplo sobre cómo hacer materiales que busquen conectar lo #offline con lo #online no es suficiente como para lograr que dichos materiales sean retomados en las redes, más allá del pequeño círculo de gente ya previamente organizada a favor:

4. Las reacciones tuiteras son rápidas e implacables

En este caso, el fandom tuitero de #Aristemo (para quien no sepa, Aristemo viene de Aristóteles + Cuauhtémoc, y se refiere a una pareja ficcional de adolescentes gays que se hizo de gran cantidad de fans menores de 25 años) se dió a la tarea no sólo de criticar el hashtag, sino de utilizar una lógica 100 % tuitera para hacerlo menos relevante: impulsar otro hashtag para cambiar la conversación.

En este caso los fans optaron por promover una tendencia deliciosa como subversiva: #MéxicoEsProPambazos.

Incluso apuntaron directamente a satirizar los argumentos de quienes promovían el #MéxicoEsProvida:

5. Si el mame es grande, espera notas de prensa al respecto:

6. Espera incluso, el “mame sobre el mame”

La etiqueta #MéxicoEsProPambazos no sólo irrumpió en la conversación #MéxicoEsProvida, también fue tendencia global:

Incluso, luego de varias horas de #MéxicoEsProPambazos, surgió como TT #MéxicoEsProAborto. Aunque claro, hubo algunos “provida” que se enojaron y prefirieron omitir los pambazos para destacar que el hashtag tardío #MéxicoEsProAborto tuvo una menor conversación:

Claro que, con pambazos, la conversación “provida”, con todo y críticas, era algo así como 1/3 del tamaño de la conversación #MéxicoEsProPambazos:

7. Las tendencias “serias” no necesariamente son la mejor respuesta

Después de la tendencia satírica #MéxicoEsProPambazos se sumó una más seria, pero igual reactiva: #MéxicoEsProAborto. A pesar de que logró posicionarse como tendencia, esta conversación no logró más que 1/10 de los más de 75 mil tuits de #MexicoEsProPambazos.

¿Qué otros aprendizajes sobre esta conversación podríamos añadir?