En medio de la incertidumbre y la desesperanza por los contextos políticos, sociales y económicos y las disputas por el control de los territorios y los espacios digitales, hacemos una pausa en el camino activista y de defensa de derechos, para preguntarnos:

  • ¿Cómo logramos nuestros objetivos en contextos actuales?
  • ¿Funcionan las mismas tácticas ante problemas que parecen reciclarse pero donde el contexto cambia?
  • Estrategias emergentes VS estrategias planeadas.
  • ¿Cuándo utilizar cada una? ¿Cuándo improvisar o planear?
  • ¿Cómo mantenemos relevante una causa? Cómo navegamos el ruido y la atención.

En este post recogimos aprendizajes y reflexiones que surgieron durante la conversación en comunidad “Activismo Mutante” donde compartimos ideas para hacerle frente al contexto con estrategia y creatividad desde nuestros activismos y activaciones cívicas y políticas.

Pero antes de entrar de lleno a ello, te contamos:

¿Por qué nos parece relevante hablar de estrategia y creatividad desde el infoactivismo?

Partimos de la curiosidad e inquietud sobre cómo podemos diseñar y proyectar expresiones o prácticas que se orienten hacia el cambio estructural, hacia lo experimental o inédito.

Dada la sensación de incertidumbre y cambio constante de nuestros contextos, y del panorama geopolítico que puede generarnos desolación y un bajón de energía y esperanza, buscamos dosis de creatividad y estrategia para reorientar o rehacer nuestros esfuerzos, considerando nuestro activismo no como un camino terminado, sino una constante adaptación, transformación, transición. De ahí surge Activismo Mutante.

Gracias por unirte a la conversación si tuviste la oportunidad. Aquí intentamos transmitir algunas de las valiosas ideas que surgieron durante el intercambio con Andres de la Peña, integrante de la RENVI (Red Nacional Por la Vivienda) y Claudia Lizaldo, estratega creativa de Conexiones Climáticas y parte de Bus TV.

Dosis de estrategia y creatividad para activismos mutantes

¿Seguimos utilizando las tácticas de los años noventa y dos mil, frente a contextos que cambiaron?

El terreno cambió, el contexto geopolítico es desafiante e incierto. Las tácticas de años atrás tal vez no funcionen de la misma manera. Entonces ¿cómo alcanzar nuestros objetivos de cambio social?

Si bien los activismos no son resultado de una receta, fórmula o un proceso lineal, también es valioso y poderoso recordar y mantener activos aquellos elementos que nos ayudan a catalizar el cambio social que buscamos.

Estas son algunas dosis de creatividad y estrategia para activismos mutantes. Te invitamos a probarlas, combinarlas y ajustarlas al contexto:

1. Flexibilidad y experimentación, para escapar de la inercia y lo convencional.

Funciona como un nuevo aliento, cuando el proceso o el camino se siente forzado, cuando sintamos que estamos haciendo “más de lo mismo”.

Para escapar de la inercia o convencional, podemos abrir espacios donde a partir de la imaginación colectiva se propongan acciones o tácticas, buscar colaboración con grupos inusuales e improbables, buscar inspiración en otros espacios o disciplinas, probar y adaptar acciones y mensajes a tu entorno y contexto e ir afinando en el camino. ¿Por dónde empezar? Organizaciones documentamos casos y tácticas que te pueden servir de inspiración.

2. Resiliencia y adaptación, sin perder cuerpo y mente en el proceso.

Se suele entender la resiliencia y adaptación como capacidades individuales para enfrentar y sobreponerse a la adversidad, sin embargo, en estos momentos, donde impera una lógica individualista y separada, es importante reconocer la resiliencia como una cuestión colectiva, donde el cuidado mutuo y la interconexión son aspectos clave para resistir y construir realidades más justas.

3. Claridad y dirección, para diseñar acciones alineadas a objetivos y metas. Sea desde lo improvisado o planeado.

Desde Infoactivismo buscamos probar métodos que nos ayuden a identificar objetivos y trazar planes de acción. Una metodología paso a paso la puedes consultar en el manual de Cómo Transformar Información en Acción. También hemos probado con métodos de pensamiento sistémico, como el método del Iceberg para profundizar y entender el problema que se busca abordar, y así tener mayor claridad para definir objetivos y acciones que saben a dónde van.

Este método de pensamiento sistémico: analizar interconexiones de un sistema y profundizar en las causas raíz, permite o alimenta un pensamiento estratégico que identifica caminos o posibilidades de acción para alcanzar objetivos.

Puedes conocer más de este método en: https://compasseducation.org/es/the-compass-education-toolkit/#systemsiceberg 

Otra forma útil que nos compartió Andrés de la Peña para pensar los objetivos es ordenarlos en una especie de matriz con dos dimensiones:

  1. Material e inmaterial: donde lo material se refiere a aquello tangible que deseamos lograr, mientras que lo inmaterial incluye la subjetividad, lo simbólico e intangible.
  2. Interno y externo: donde lo interno se refiere por ejemplo al fortalecimiento al interior de la organización o colectividad de la cual se hace parte, mientras que lo externo es todo aquello ajeno al grupo:  la ciudadanía, los gobiernos, empresas u otros actores sociales.

En esta tabla buscamos ilustrar algunos ejemplos:

  Material Inmaterial
Interno

Ejemplos:

– Recabar fondos para comprar un toldo

– Fortalecer la camaradería entre integrantes de la colectiva
Externo

– Recuperar un territorio que había sido despojado

– Detener construcción ilegal de megaproyecto

– Modificar una legislación

– Visibilizar nuestra causa en el espacio público

-Generar arraigo de una comunidad con un espacio a defender

Si bien un tipo de objetivo no es necesariamente mejor que otro, es estratégico tener claridad sobre cuál estamos atendiendo con nuestras acciones.

4. Resonancia distribuida, que nos permita escucharnos y hacer eco.

Los objetivos de nuestras luchas no son de alcance, interacción, engagement. Aunque estas métricas son útiles en términos de visibilidad o para conocer cómo son recibidos ciertos contenidos en línea, no precisamente nos dan pistas sobre el impacto que buscamos generar. La regla entonces con la que nos medimos no debe limitarse solo a métricas de redes sociales comerciales, sino a la búsqueda de transformaciones.

Si soltamos la lógica que únicamente prioriza, logos, likes, alcance e interacción contenida a través de canales o cuentas de redes sociales institucionales o propias, podemos enfocarnos en construir redes de amplificación y comunicación distribuida que nos permita circular y hacer eco en distintos lugares y formatos, como una bocina o coro que suena en 360°.

¿Qué aspectos necesita esta red de amplificación y comunicación distribuida?

  • Identificar espacios digitales y físicos dónde las personas obtienen información y dialogan. Como son los chat grupales de vecinos, las páginas locales de Facebook, la iglesia, la tienda y la estética de la colonia.
  • Activar participar e invitar a conversaciones, compartir los mensajes que funcionan y que abren la conversación.
  • Amplificación de mensajes y contenido alineado. (Más allá de nuestro propio contenido)
  • Evitar caer en mensajes abstractos, y procurar conectar con aspectos cotidianos de la vida de las personas para crear sentidos: la economía familiar, el hogar, el empleo, el sustento, la salud e integridad personas y de seres queridos.

¿Qué otros aspectos te imaginas de esta infraestructura de comunicación? Encontramos más de estas pistas en la lectura de Convergence: “Surround sound communication” y el boletín de La Lupa Digital: “Menos logos y más swifties” 

5. Imaginación y visión para sembrar futuros.

¿Cómo sembrar esos futuros? Proponiendo ideas y relatos que den forma a la conversación destacando las visiones del futuro que queremos. Imaginando y transmitiendo ese futuro deseado o alternativo, describiendo una imagen donde las personas con las que buscamos conectar puedan verse reflejadas y motivadas a ser parte. El trabajo narrativo es constante y atemporal, para lograr la resonancia distribuida deseada necesitamos identificar valores en común y en tensión, preocupaciones, temores y aspiraciones.

Encontramos más dosis de esto en:

Frente a contextos inciertos y cambiantes, ¿Cómo transformamos nuestros activismos?. Nos sigue inspirando el mutar para imaginarlo en colectivo. ¿Qué otras dosis de creatividad y estrategia has encontrado útiles o agregarías?

Tabla de Contenido