Desde la comunicación para la incidencia y el cambio social, con frecuencia, buscamos utilizar “datos duros” para evidenciar y/o denunciar un problema, dimensionar el impacto de un suceso. Sin embargo, aunque los datos agregan valor, sin una intención comunicativa, contexto y estructura dificultan la comprensión y la acción.
Además de las técnicas de visualización de datos para presentar datos de forma clara y visual, existen otras técnicas en las que podemos inspirarnos para comunicar datos en formatos breves o amplios (según el medio que elijamos) con contexto y estructura.
Si tu intención es comunicar ideas y mensajes basados en datos, y a menudo te preguntas…
- ¿Cómo les doy forma a los datos?
- Tengo los datos duros, ¿y ahora qué?
- ¿Cómo transformar información y evidencia en historias, relatos y conversaciones que conecten y motiven a la acción?
… Este post busca ayudarte a identificar métodos y ejemplos para que puedas poner en práctica.
Para ampliar este tema, te recomendamos leer el resumen de la charla “Comunicar datos en 30 segundos” Datos y microformatos, que inspiró para la realización del tutorial ¿Cómo comunicar datos en formatos cortos?, ambos recursos disponibles en Escuela de Datos.
Antes del formato, la intención
Cuando decimos intención nos referimos a la intención comunicativa, el esfuerzo de organizar las ideas y crear mensajes con un fin, objetivo, propósito. Si partimos de la intención comunicativa, la elección del formato responde a quiénes buscamos acercar las ideas, mensajes e información y cómo queremos que se involucren.
Cuando presentamos datos, pueden ayudarnos a informar, atraer interés al tema, exponer una situación. Algunos formatos narrativos útiles para informar con apoyo de cifras o datos pueden ser: informes, reportes, gráficas, frases y/o carteles con cifras, infografías.
El detalle es que los datos por sí solos suelen dejar espacio a la interpretación. Si nuestra intención comunicativa es guiar la comprensión, entender un problema, influir para que se tomen ciertas medidas o acciones o motivar la participación y acción, necesitamos enfocarnos en una intención comunicativa que ayude a comprender, sentir, hacer.
Para eso, necesitas guiar a tus audiencias para que puedan ver lo que tú ves en las cifras y datos y tomar ciertas reflexiones, decisiones y acciones. En lugar de que tu intención se centre solo en lo que necesitan “saber”, se mueve más allá: que necesitan “entender, comprender, hacer, sentir y/o reflexionar.”
Conocer a las audiencias y probar
Otro aspecto clave a considerar antes de elegir el formato narrativo consiste en identificar con quiénes queremos conectar. Antes de darle estructura a la información, identificar el hilo conductor de tus mensajes y elegir el formato, se vuelve importante saber a quiénes les hablamos, cuáles son sus intereses, necesidades de información, qué tanta relación tiene con el tema y/o nivel de conocimiento y cómo podemos facilitarles el acceso.
Algunas preguntas que te ayudarán a esto:
- ¿Quiénes son?
- ¿Qué espacios digitales y físicos habitan?
- ¿Cómo se relacionan con el tema que abordas?
- ¿Qué necesidades de información, nivel de conocimiento o interés tienen sobre el tema?
- ¿A qué tipo de formatos tienen acceso?
- ¿Qué plataformas utilizan?
- ¿Con qué tipo de contenido interactúan?
- ¿Son un grupo de nicho o un segmento específico de tu audiencia?
La mejor forma de saber si tu comunicación funciona es probar y que las mismas personas con quienes buscas comunicarte, te diga qué les transmite y si se cumple o no el objetivo o tu intención.
Ejemplos de técnicas narrativas para comunicar datos según la intención comunicativa.
Comparar o contrastar datos de forma guiada y visual.
Una técnica efectiva es comparar datos abstractos o difíciles de dimensionar con situaciones y/o elementos cotidianos o conocidos que conecten con la vida de las personas. Por ejemplo, en esta imagen, el colectivo Narrativas y Memorias, alerta sobre cifras oficiales de personas desaparecidas y no localizadas en México, y las compara con la capacidad del estadio BBVA, una de las sedes del Mundial de futbol en Mexico 2026.

Otra técnica es apoyarte en visualizaciones como tablas, gráficas, mapas y explicar de forma guiada. En este ejemplo, Plaza Pública en colaboración con juventudes interesadas en acontecer político de Guatemala, explican de forma sencilla cómo funcionó la tabla de gradación para evaluar y seleccionar a los funcionarios del Tribunal Supremo Electoral en Guatemala. Narrando y apoyándose en una tabla sencilla comparan el método de evaluación utilizado con autocalificarse fraudulentamente o que te regalaran puntos en un examen.
Una consideración en esta técnica es que si utilizas gráficos, elige aquellos sencillos y fáciles de interpretar, haz anotaciones y resalta la información que consideres importante recordar.
Desmentir con evidencia y argumentos
Con esta intención, una técnica narrativa útil es analizar un tema o problema respaldado con datos, argumentos y elementos visuales. Por ejemplo, el video ensayo, un formato comúnmente utilizado en plataformas como YouTube, facilita presentar análisis críticos donde previamente se puede preparar un texto de análisis y se respalde con elementos visuales y voz en off si se prefiere. En este video ensayo “Uberización y la oscura nueva era del capitalismo” la periodista Sabrina Tórtora, analiza cómo los gastos hormiga son solo una cortina de humo frente a causas estructurales que provocan el empobrecimiento de la clase media y trabajadora.
En formatos más breves, está la serie de reels “Desmintiendo machos” de Itxaro Arteta a través de PostDataMX. En esta serie de videos cortos en TikTok, desmitifica y analiza con datos, verificación y sentido algunas de las principales afirmaciones que el creador de contenido Temach dio en una entrevistas sobre violencia hacia las mujeres y machismo.
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Otra técnica argumentativa a considerar para desmentir es el método del “sándwich de la verdad” propuesto por el lingüista norteamericano George Lakoff. Consiste en tres pasos (que serían las tres capas del sandwich) para desmentir información falsa o distorsionada:
- Comenzar por la afirmación, el punto de partida es la verdad acerca de un hecho,
- En medio: Después indica la falsedad que buscas desmentir.
- Concluir con la verdad, reiterando la verdad con la que comenzaste. Al cerrar busca reforzar los datos confirmados.

Sándwich de la verdad” propuesto por el lingüista norteamericano George Lakoff
En cuanto a cómo estructurar un análisis, Agus Cabaleiro de Online Mami es un ejemplo de cómo sus videos ensayos están apoyados por datos y estructurados por capítulos para desarrollar un tema y facilitar la comprensión. Ejemplo de ello, lo puedes ver en su video ensayo “App de citas y la mercantilización del amor”.
Comprender un tema a través de historias
Para contar una historia con datos podemos apoyarnos en los cómics, las novelas gráficas, las crónicas sonoras, y también hemos visto cómo medios de comunicación incorporan estas técnicas con elementos multimedia que aparecen al navegar la historia (scrollytelling). La ventaja de estos relatos, es que nos ayudan a describir una situación o contexto de una persona o grupo adaptadas a imagen, video, audio. Una consideración al utilizar estos formatos es, encontrar el balance entre la información, las imágenes, videos o audios y los datos que transmiten lo que quieres mostrar.
Un ejemplo es este cómic periodístico interactivo de Ojo Público “La Guerra por el Agua”, donde a través de capítulos narra la historia del proyecto minero Tia MAría de Souther Copper, y cómo ha sido el enfrentamiento de los agricultores de Arequipa al sur de Perú, con la compañía minera global.

Recomendamos conocer más a fondo el cómo se hizo y los aprendizajes derivados de este proyecto.
Generar interés, conocimiento y reflexiones sin que sea aburrido y/o aleccionador
Buscar maneras creativas para atraer la atención, contar historias basadas en datos y detonar conversaciones poderosas es un reto. Afortunadamente podemos inspirarnos en iniciativas que utilizan maneras no convencionales para lograrlo.
Por ejemplo Contradatos explora métodos que combinan diseño, evidencia y construcción colaborativa en espacios públicos, ya que apuestan a que el conocimiento se construye mejor cuando se hace a través del diálogo y la interacción.
Un ejemplo es el proyecto “Dilemalario” que consiste en un dispositivo pedagógico basado en datos. Su propósito es de de invitar a niños, niñas y adolescentes a imaginar futuros posibles y sensibilizarse con la biodiversidad de Cali y el Valle del Cauca en Colombia, en el marco de la COP 16. Un juego de dilemas ambientales que activa preguntas sobre presente y el derecho a imaginar futuros junto con otros ecosistemas.

A través de preguntas como: ¿te gustaría vivir en una casa del árbol? o ¿que tu voz se escuche que todas partes?, Dilemalario recogió datos sobre los imaginarios más relevantes en torno al cambio climático y el territorio. Cada elección se conectaba con una especie local: por ejemplo si elegías vivir en una casa del árbol, descubrías el ave Bobo de Noanamá.
Recomendamos conocer más de esta iniciativa desde el blog de Escuela de datos “Contradatos: preguntas, dispositivos y datos para detonar conversaciones poderosas desde los territorios”
Mostrar procesos o evolución de un tema complejo
Cuando tu historia busca contar cómo se ha desarrollado o evolucionado cierto suceso a través del tiempo, puede ser que lo primero que imaginemos sea una línea del tiempo, pero ¿cómo transformamos esta visualización en un relato?
En este reportaje de N Más media: «Depas de más de 3 millones, ¿quién los puede comprar?», cuentan cómo se están transformando las colonias en Ciudad de México por la construcción de nuevos edificios y fenómenos como la gentrificación. Con ayuda de imágenes de google maps, una narración clara , datos sobre los costos de los departamentos a través del tiempo y entrevista con habilitantes de la zona; este video reportaje logra explicar los impactos y cambios en las colonias debido al auge del desarrollo inmobiliario destinado a invertir más que para vivir.
¿Qué otras técnicas y formatos narrativos te han inspirado o has utilizado? ¿Quieres explorar más sobre cómo utilizar datos para comunicación y campañas?
Datos para COMPAS: datos para comunicación y campañas
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